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Estudiantes de TEI por toda España

Hoy os traigo una entrada bastante especial, y espero que reveladora para los que se decidan a estudiar Traducción e Interpretación en un futuro.

Como estudiante de TEI en Córdoba os puedo mostrar de primera mano mi experiencia aquí, pero para las demás universidades de España le he pedido ayuda a algunos amigos (y otros recién conocidos via Twitter ;))a los que estoy muy agradecido por el favor que me han hecho.

Y sin más dilación os dejo con el video:

Perdón por la introducción del video tan cutre, pero aún tengo que aprender a editar bien, así que hago lo que puedo con Flash =P

A continuación os dejo con comentarios, experiencias y opiniones de estudiantes de toda España:

Sergio Rodríguez Tapia, de Córdoba, compañero de carrera y autor de Diario de un traduqué?

El plan de estudios del grado de Traducción e Interpretación de la Universidad de Córdoba es genial. En realidad, pudiendo haber pedido cualquier plaza en cualquier universidad española, decidí quedarme en mi ciudad natal simplemente porque el plan de estudios en Córdoba me parecía mucho más interesante que otras universidades con mucho más prestigio en el campo al que me dedico.

Los profesores son geniales. No voy a señalar a los que nos han marcado porque todos sabemos quiénes son los que lo han hecho. La exigencia y la profesionalidad de muchos de ellos es digna de admirar. No obstante, siempre hay ciertas excepciones que confirman la regla y el nivel de las lenguas podría ser un poco más alto o algo más aplicado a la traducción, que al fin y al cabo es a lo que nos vamos a dedicar. Aunque este año no nos podemos quejar en absoluto.

Las instalaciones son muy buenas (en Rabanales… no hablemos de la Facultad de Filosofía y Letras porque si no nos echamos a llorar) aunque la verdad una titulación tan práctica como es traducción debería de tener muchos menos alumnos de los que tiene en la actualidad, o al menos, que se las apañasen para hacer desdobles que permitiesen una mejor enseñanza.

Lo peor es sin duda que nos obliguen a hacer exámenes de traducción en pleno siglo XXI con diccionarios en papel. Al fin y al cabo, el mejor amigo que vamos a tener es un ordenador y todas nuestras herramientas informáticas y veo un poco utópico que califiquen nuestros resultados usando herramientas que usaremos una de cada diez veces en nuestra vida profesional.

 

Carlos Gutiérrez González , de Madrid, autor de El traductor errante

Estudiar el grado de Traducción e Interpretación en la Universidad Pontificia de Comillas (UPCO) de Madrid está siendo una situación increíble para mí.
Las instalaciones son de lo más nuevo que hay, estuvieron todo el verano trabajando para levantar un edificio totalmente nuevo, solamente para la facultad de ciencias humanas y sociales, en la cual estamos nosotros. El edificio es 2.0.

La universidad está divida, el resto de carreras y grados se encuentra en el centro de Madrid, sin embargo, la nuestra está al norte de Madrid, cerca de donde yo vivo.
El campus es reducido, podríamos decir que no es ni un campus, pero en un futuro se ampliará y podremos disfrutar de la primavera madrileña en condiciones.
La cafetería también es pequeña, pero acogedora. La comida está bastante rica y los precios un poco altos, lo normal en la costosa capital.

Los profesores son extraordinarios. Muchos de ellos forman parte de organizaciones de traductores y dan charlas, cursos y conferencias por toda España con asiduidad. El nivel exigido en la carrera es muy alto, es cierto que no es una universidad que tenga mucho prestigio en traducción (lo suyo es ICADE) pero poco a poco veo que están poniéndose al día.He visto que en otras carreras el nivel de estrés es elevado, debe ser que estoy en 1º pero por aquí de eso no he visto nada, o estoy ciego o estudio mucho, no sé qué es peor.

En esta universidad debemos realizar el segundo semestre en el extranjero, me parece una magnífica idea ya que así se puede mejorar y perfeccionar la lengua C, esa que solemos tener más floja. En resumen, me parece una universidad muy completa, nueva en ciertos aspectos pero que merece la pena.

 

Andrada Minodora But, de Alicante, vieja amiga.

Estudiar la Licenciatura en Traducción e Interpretación (Inglés) en la Universidad de Alicante para mí ha sido y es una de las mejores experiencias en la vida, ya que te brinda la oportunidad de no sólo formarte en esta maravillosa disciplina, sino también de madurar como persona, puesto que la oferta de cursos, conferencias y simposios es muy grande.

Aunque no quiero entrar en el debate del plan Bolonia, sí que es cierto, en este caso, que tanto alumnos como profesores estamos de acuerdo en que el cambio no ha sido para bien. Para empezar, los “bolonios”, como cierto profesor los llama, pierden la oportunidad de salir de la carrera con un título de traductor e intérprete jurado bajo el brazo y fue precisamente esa posibilidad la que hizo que me decantara por esta universidad en concreto.

Es cierto que el nivel cognitivo que se requiere en las clases es altísimo (comparado con otras universidades, según he oído), que se exige abandonar la mediocridad y que hay una gran competitividad entre los alumnos, por lo que en algunas ocasiones también la cantidad de estrés acumulado se desborda, pero sin ninguna duda, vale la pena. Los profesores están cualificados y la mayoría es cercana a los alumnos. Asimismo, las instalaciones son idóneas, contando con numerosos laboratorios y salas equipadas con cabinas.

Por último, también me gustaría destacar que debido a su posición geográfica (sol y playa), la Universidad de Alicante es elegida como universidad de acogida por muchos alumnos extranjeros. Por lo tanto, las oportunidades de hacer amigos de otros países y así, ya que estamos, de practicar idiomas son bastante prometedoras.

 

Carmen Salomón Hernández, de Barcelona, recién conocida y paisana mía.

Estudiar en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona es fascinante. El ambiente es muy agradable, la universidad nos exige mucho, pero pone a nuestro alcance todos los materiales necesarios para cubrir sus exigencias. Sobre esto me encanta la cantidad de recursos informáticos y tecnológicos (préstamo de ordenadores, de salas con televisión, cámaras de vídeo, grabadoras de voz,…)

Contamos con unos buenos profesores, expertos en las materias, algunos de reconocida fama en sus campos, como Daniel Cassany. Las lenguas se fomentan de muchas maneras, no solo dentro del aula. Desde el primer día puedes formar parte del Voluntariado Lingüístico, un programa que empareja a estudiantes nacionales con estudiantes de otras universidades de Europa para que se ayuden culturalmente unos a otros. Además, el programa del grado incluye una estancia obligatoria de 3 meses en el extranjero durante el segundo curso, es decir, el primer trimestre de 2º se ha de hacer fuera obligatoriamente. Esta es una de las razones por las que la gente se siente atraída a la Pompeu para hacer esta carrera. Creo que lo que más me gusta es que toda la comunidad educativa coopera para hacer más fácil el estudio, lo cual es motivador.

Naturalmente, esto no evita que los fines de semana y las fechas señaladas se celebren como en otra ciudad de España. En cuanto a lo que menos me gusta, quizá sea lo extraños que son los horarios; aunque no tenemos más de dos o tres clases diarias, muchas veces estas están muy separadas en la mañana y te encuentras con huecos temporales que inevitablemente se pierden en la cafetería. En general, es una buena universidad, preparada para el siglo XXI y en la que el estudiante es bien atendido y apoyado.

 

Nerea Fernández, de Salamanca, compañera twittera y estudiante de último curso

Mi facultad está situada en pleno centro de la localidad: en la Plaza de Anaya, al lado de las catedrales. Posiblemente el lugar más bonito de la ciudad.

Sobre la vida en la facultad, somos una pequeña familia. Estamos divididos en grupos pequeñitos y nunca hay más de 75 personas por curso, así que lo normal es que seamos unos diez alumnos por clase (excepto en las plenarias), lo que facilita mucho el aprendizaje. El plan de estudios está bien, aunque a los de mi año nos ha tocado ser conejillos de indias con esto del Plan Bolonia y hay algunas asignaturas que necesitan una revisión.

El edificio está lleno de profesores competentes y muy, muy agradables. Las clases son por lo general divertidas; recuerdo en especial las horas de Español I y II (de primero). Me las pasaba literalmente riéndome a carcajadas. Los profesores de traducción son muy buenos, excepto un par de excepciones, como hay en todas partes… al igual que los de interpretación. Varias veces nos han invitado a tomar algo con ellos, o si están especialmente caritativos, incluso nos han dado un trozo de la barra de pan que han comprado para comer.

Tenemos muy buenas instalaciones: dos laboratorios de interpretación con cabinas individuales y dobles, aulas con pizarras digitales, una biblioteca enorme con sala de estudio y de trabajo en grupo (en esta segunda podemos hablar en voz alta) y tres salas de ordenadores.

Estudiar la carrera aquí es una maravilla. De sobra es sabido que Salamanca está llena de “guiris” con los que practicar idiomas y que la ciudad tiene mucha fama de fiestera. Desde luego, no me puedo quejar del ambiente que vivimos aquí todos los días.

 

Irene Miguel, de Valladolid.

La facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Valladolid se encuentra, paradójicamente, en Soria.Es una ciudad bastante pequeña y por la que la gente no suele sentirse atraída pero como dice el dicho propiamente autóctono “vienes llorando y te vas llorando”.

El campus es considerablemente nuevo así que todas las instalaciones están equipadas con las últimas tecnologías. Las clases suelen repartirse en grupos para sacar partido a las horas lectivas.

Los profesores van más allá de la mera enseñanza teórica y esto lo digo en base a mi experiencia en otras universidades incluidas algunas del extranjero; quiero decir,  no basta con un conocimiento básico o que se puede encontrar en los libros, personalmente he aprendido a desarrollar mis propios recursos y a enfrentarme a problemas reales.

No es una carrera fácil, eso lo sabemos todos, pero hace que te sientas satisfecho y emprendedor cada día.

En cuanto a la vida estudiantil fuera de las aulas, al ser una población reducida es fácil conocer gente y relacionarte. Los erasmus suelen disfrutar mucho porque hay muchas iniciativas de intercambio lingüístico y cultural, sin mencionar todas las fiestas típicas de la ciudad, algo de lo que sus habitantes están más que orgullosos y que es casi de inevitable participación.

Y lo último que creo necesario añadir es que, a pesar de no ser obligatorio estudiar un curso en otro país, las becas erasmus son numerosas y tienen destinos muy variados e interesantes por lo que alrededor del 95 por ciento de los alumnos las solicitan y obtienen.

Si te gustan las ciudades pequeñas, el campo o te apetece vivir una experiencia totalmente única, Soria es tu lugar.

 

Macarena Morilla Domínguez, de Sevilla, antigua compañera de clase.

Actualmente estudio el grado de TEI en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (UPO). La Universidad se encuentra a las afueras de la capital andaluza debido a su gran extensión y numerosas instalaciones que dan a la UPO el prestigio que tiene hoy en día, y tienen el plan Bolonia completamente adoptado desde incluso antes de que se impusiera de forma oficial, por lo que no hay líos a la hora de trabajar.
Los profesores me parecen increíblemente competentes y hacen que clase tras clase me sienta más y más orgullosa de haber elegido estudiar Traducción e Interpretación.
Hay una cosa a la que no termino de acostumbrarme y es al ritmo tan rápido que lleva esta Universidad y que hay que estar todo el día pendiente de las actualizaciones de la plataforma virtual que es donde los profesores están en contacto contigo y donde te encargan las tareas y demás.
La verdad es que soy una enamorada de los idiomas desde siempre y cada día me alegro más de poder estudiar esta titulación y hacer de mi pasión mi profesión.

 

Lourdes Rey Cascallar, de Vigo, estudiante de último curso.

En general, la sensación de estudiar TeI en la UVigo es buena. Aunque tengo compañeras (el ratio es de un chico cada 10 chicas) que no comparten esta opinión, pienso que estudiar esta carrera está siendo algo productivo y enriquecedor, sin embargo hay aspectos que podrían mejorarse.

Entre las cosas buenas, podría citar al profesorado (sobre todo los más jóvenes, son ejemplos de motivación y ganas de enseñar), la gran parte de las materias (útiles e interesantes), los compañeros… Por último, aunque parezca una contradicción de uno de los “contras” me gustaría resaltar la organización en el calendario de los exámenes y trabajos. Me refiero a la posibilidad de “quitarte el examen de encima” antes de la prueba fijada por el calendario oficial. Por lo menos hasta la fecha, eso nos permitía tener una período de exámenes “light” que podíamos aprovechar para hacer trabajos o ponernos al día en las materias con más contenido.

Entre las cosas malas encontramos de igual forma a ciertos profesores que lejos de facilitar el aprendizaje, lo dificultan a través de clases interminables al igual que incomprensibles o sencillamente con su falta de organización de la propia asignatura. Cabe mencionar lo lejos que está del centro la Facultade de Filoloxía e Tradución y en general el CUVI (el Campus Universitario), a más de 20 km.  Por último, la evaluación de algunas materias (Interpretación, Traducción de textos económicos) este 4º año me parece bastante injusta, con solo un examen a final de curso. Jugárselo todo a una carta no me parece ni de lejos la mejor opción en ningún caso, pero menos si cabe en TeI.

 

Eva Murciano, de Zaragoza, autora de Traduccionusj

¿Qué puedo decir acerca de mi carrera?

En primer lugar, me gustaría destacar el hecho de que no se llama Traducción e Interpretación, sino Traducción y Comunicación Intercultural. Por ello, si bien sí que tenemos un par de asignaturas sobre interpretación (a escoger entre inglés o francés), nuestro grado se centra más en las culturas (uno de los itinerarios posibles de 3º es sobre culturas, se puede escoger entre chino o árabe; el otro itinerario es sobre comercio y marketing). A parte del itinerario de culturas, hay 2 asignaturas obligatorias que son Intercultural Communication y Mediación Intercultural.

Pero de lo que más asignaturas tenemos es de traducción, desde traducción general, a económica, pasando por la especializada, directa, inversa… todo esto en inglés y francés.

Tal vez este podría ser una de las pegas de mi grado, solo te ofrecen estudiar traducción en inglés y francés. No hay más abanico de idiomas. Por lo que si vienes a la USJ sin saber francés (intuyo que inglés sabemos todos, ¡ah si! exigen un B1 de inglés para entrar en este grado, pero creo que es lo mínimo, puestos a estudiar una carrera de este tipo). Como decía, si vienes sin saber francés, no pasa nada, puesto que durante 5 cuatrimestres tendrás una asignatura de lengua francesa y al acabar estos cuatrimestres ya se empieza con las asignaturas de traducción en francés. Eso sí, si tus compañeros saben francés, el hecho de que algunos no sepan les afectará, puesto que se empezará el idioma desde cero.

Por otra parte, también tenemos otras asignaturas más generales, pero que que todo traductor debe saber: Lengua española, inglesa, francés, documentación, terminología, tecnologías de la traducción, comunicación escrita, humanismo cívico…

Y otro factor importante y bueno de estudiar TCI en la USJ es que en el primer cuatrimestre de 4º (ahí me encuentro yo ahora), es obligatorio hacer una estancia en el extranjero. No es el típico ERASMUS, puesto que aquí no hay asignaturas que convalidar. Nuestros cuatrimestres son de 30 ECTS, así que en la universidad de destino puedes escoger las asignaturas que quieras (dentro del pack de asignaturas que ofrecen) para tener en torno a esos 30 ECTS: Por lo tanto, podríamos decir que esta estancia en el extranjero sirve sobre todo para especializarte.

No me quiero olvidar de las prácticas externas. Existe la opción de poder buscártelas por ti mismo, y si a la USJ le parece bien la empresa que has escogido, se firma un convenio y puedes hacerlas allí. Con esta opción, la nota de las prácticas sube 1 punto, lo cual está muy bien. Y si no, siempre puedes escoger entre alguna de las empresas que ofrece la propia universidad.

En cuanto a los profesores, pues como en todas las universidades, siempre hay algunos mejores que otros, pero en general, estoy satisfecha con la docencia de mi universidad.

Como ya he comentado, mi universidad se creó hace escasos años por lo que el campus todavía está en proceso de crecimiento. Eso sí, tenemos unas instalaciones deportivas impresionantes.

Espero que mi información os haya servido de ayuda y os animo a estudiar TCI, una bonita carrera que no os dejará indiferentes.

 

Y una pequeña aportación de Pablo Muñoz Sánchez, autor de Algo más que traducir

¡Gracias a todos por vuestros correos!

Y a los que hayáis decidido pasaros por aquí, ¡muchas gracias también a vosotros! =D

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